Burn out y estrés: 3 formas de combatirlo

Uno de los escenarios más comunes de la vida laboral en una persona, es el síndrome del burn out o el quemado. A todos nos ha pasado, nadie está exento: enfocarse tanto en una tarea que se complica, o simplemente querer terminarla lo antes posible para ocuparse de otra, pero que la misma cabeza no pase de un mismo pensamiento que no la resuelve.

Esto, además de convertirse en una mina de frustración y bloqueo, trae consigo una fuerte carga de estrés que nos limita aún más. Esta sensación de tensión en la cabeza, sentir que esta se nubla o la incapacidad de ver de manera distinta lo que hacemos, suelen ser unos de los principales síntomas.

El autor estadounidense Stephen Covey, en su libro 7 hábitos de la gente altamente efectiva se refiere a esta faceta de las personas como la técnica de “afilar la sierra”: intentamos y persistimos tanto en lograr una tarea puntual, que gastamos el “filo” de nuestra mente, por lo que es crucial volverá a afilar para continuar nuestras actividades.

En este reporte encontrarás tres maneras distintas para combatir el síndrome de burn out, bajar el estrés y, por lo tanto, maximizar la productividad en cada jornada laboral.

 

Enfócate en ti, más que en el trabajo

Uno de los errores más comunes que cometemos, y que es uno de los principales factores que provocan este síndrome, es que toda nuestra atención se vierte sobre lo que tenemos enfrente, y nos olvidamos de cualquier otra cosa que esté fuera de ella. Junto a todo lo demás, nos encontramos nosotros mismos.

Conforme avanza el tiempo, y nos sentimos incapaces de completar una tarea, nuestra energía se va transformando en estrés y tensión, por lo que nos comenzamos a sentir cansados y frustrados. Es importante darle la vuelta a ese episodio:  canalizar dichos momentos para evitar más desperdicio de energía y, por tanto, utilizar esa misma energía para enfrentar el estrés.

El burn out es una forma de intoxicación. Entre más nos metemos en una asignación difícil, o que al menos nos cuesta trabajo resolver, resaltamos gradualmente las cosas negativas o que no nos agradan de ella. Por ello, es importante alejarnos un momento de lo que hacemos y recargar baterías, o bien, afilar la sierra. Puede ser algo tan simple como caminar unos minutos para despejar la mente, escuchar música relajante, conversar con un compañero de trabajo, dibujar figuras o mandalas, etc. La única clave es que sea algo que te agrade.

Escuchar a tu cuerpo y mente harán que identifiques momentos de tensión creciente y ubiques cuándo necesitas concentrarte o descansar.

 

Identifica los síntomas

Nuestros episodios de burn out se manifiestan de manera muy clara, sabemos lo que sentimos, pero en nuestro afán de seguir hacia adelante, los hacemos a un lado. Cada sensación es una señal de alerta para actuar.

Como hemos mencionado a lo largo del texto, lo primero que sentimos es un fuerte cansancio mental por la energía extra que utilizamos. Más adelante viene la frustración, acompañada de un sentido de incapacidad para resolver la tarea que tenemos enfrente.

Más adelante, nos enfrentamos a la falta de concentración, por lo que comenzamos a divagar, a distraernos con el celular o cualquier otra cosa que nos llame la atención. Y finalmente, se presenta una evidente falta de autocontrol. Nos volvemos reactivos, explotamos ante cualquier situación que nos irrite, y liberamos el concentrado de emociones que llevamos dentro.

 

Lo que estoy haciendo, ¿tiene solución?

Por último, otra de las situaciones que provoca el burn out es la fijación u obsesión por encontrarle una solución a lo que hacemos, a cualquier costo. Esto genera una auto exigencia a veces inhumana, y que tampoco abona a la resolución de nuestros problemas.

La pregunta que debemos hacernos, y que será un parteaguas para nuestra situación, es: lo que tengo enfrente, ¿tiene solución a partir de lo que tengo a mi alcance? Muchas veces, se nos olvida que, como empleados, hay cosas que no están bajo mi control, o que no dependen enteramente de mí. Así es como, nosotros mismos, creamos el caos.

No tomar las cosas personales es vital en la batalla contra el burn out. Siempre existirá la adversidad, en mayor o menor medida, y necesitamos aprender a lidiar con ella. Si la situación depende de mí, entonces sé que puedo solucionarla. Si no depende de mí, debo ocuparme de lo que está a mi alcance, y no de lo que concierne a alguien más.

 

Conclusiones

Afila tu sierra. Desintoxícate haciendo otras cosas que te gusten mientras tu mente se depura, para que puedas regresar con un buen nivel de concentración.

-Enfócate en lo que sientes y actúa en consecuencia. Si identificas que estás experimentando burn out, aplica estos consejos.

-Recuerda que no todo es personal. Preocúpate por lo que está dentro de tu control, o que depende enteramente de ti para ser resuelto.

-Mantén pensamientos positivos.

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