¿Cómo detectar si debo terminar mi relación? – Psic. Jimena Itzell Díaz

Las relaciones humanas son muy complejas y las relaciones de pareja no son la excepción. ¿Es la persona correcta? ¿Realmente quiero estar con esa persona? ¿Qué pasa si nos dejamos de querer? Pueden ser algunas preguntas que nos generamos al momento de elegir estar con alguien. Algunas parejas, a pesar de tener dudas, toman la decisión de estar juntas; sin embargo, para aquellas que realmente se sienten enamoradas o conectadas, la decisión se vuelve más simple.

Sin importar el nivel de interrogantes o de enamoramiento con el que se inició el vínculo afectivo, las relaciones pueden encontrar el equilibrio y ser sólidas, o por el contrario podemos vernos envueltos en una relación negativa; incluso puede ser confuso identificar cuando se están viviendo conflictos normales en la relación de pareja y cuándo estamos inmersos en una relación disfuncional. Entonces ¿cómo podemos saber cuando ya es necesario terminar la relación?

Es importante detectar si ambos desean mejorar la relación: un bote no avanza con un solo remo y las relaciones de pareja tampoco. Cuando sólo una persona es la que desea rescatar la relación se produce un desequilibrio tanto en la relación como en la persona misma, porque toda la responsabilidad recae en ella. Aunque puede ser muy doloroso, es más sencillo reconocer que, si tu pareja ya no está interesado o interesada en la relación, no depende de ti generar ese interés en él o ella y tampoco sirve de nada culparse por la situación.

Date el tiempo de detectar porqué quieres continuar con la relación: si es por que aún existe un sentimiento y ambas partes quieren mejorar su relación, ¡adelante! Pero si en realidad es por miedo al fracaso o por aparentar ante los demás, hay que reconocer que terminar una relación no deseada es más valeroso que continuar con una que sólo trae insatisfacción. Si el motivo de seguir es el no querer hacerle daño a tu pareja, pero en realidad ya no te sientes feliz en la relación, mientras más tiempo pase puede ser más doloroso terminar y más daño se puede ejercer. Por otra parte, puede ser que continúes con la relación por miedo, tal vez, a la soledad o a no saber qué hacer. El miedo en cualquier cambio de la vida es muy válido, es normal sentirlo, pero también puede hacerte aceptar situaciones desagradables o innecesarias para ti.

Ahora bien, una característica muy importante para cualquier relación es sentirse apoyado o apoyada; si no sientes que tu pareja se interese por las cosas que a ti te gustan, por tus logros, por tus sentimientos, o por alentarte cuando te sientes desanimada o desanimado, entonces no estas recibiendo apoyo. Ambos integrantes de la pareja son importantes, por eso se denomina pareja, y el apoyo debe ser mutuo, de lo contrario puedes perderte en la relación.

El apoyo debe ir en conjunto con la aceptación. Nadie es un accesorio, somos personas que elegimos compartir nuestras vidas, por lo tanto debes sentirte aceptado o aceptada; si hay juicios en la relación o críticas que te hacen sentir mal, es momento de reconocer la situación y hablarlo, nadie debe decirte cómo hacer las cosas, cómo vestir, cómo peinarte, cuáles deben ser tus amistades, cuándo puedes visitar a alguien y cuándo no, la aceptación es reconocer y darse cuenta que la pareja es una persona capaz de tomar sus decisiones, con derecho a verse como le guste y libre de realizar las actividades que quiera.

Cuando hablamos de controlar a la pareja y de la no aceptación, comenzamos a hablar de abusos, y los abusos son, en sí, violencia. Si estas viviendo cualquier acto de ese tipo, es importante detener la relación; no es que se continúe porque nos gusta ser violentados o violentadas, en la gran mayoría de los casos no sabemos cómo hacerlo e incluso que podemos decir que no. Si te sientes humillado o humillada, si sientes que no se toma en cuenta tu opinión, si tienes que pensar cómo decir las cosas para que tu pareja no se enoje, si te culpabilizan por todas las discusiones que tienen, si hay golpes, control sobre el dinero, manipulación, en pocas palabras, si no te sientes libre de ser tú, de hacer lo que te gusta o de hablar, y si hay agresión sobre ti, es momento de finalizar con esa relación.

Decidir terminar una relación puede ser complicado, y del mismo modo es probable que no sepamos cómo hacerlo. Lo importante es tomar la decisión, buscar redes de apoyo, es decir, personas con las que puedas contar y que te ayuden en el proceso, y siempre recordar que si ya no eres feliz, no hay justificación para continuar con ninguna relación.

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