Contra la pandemia: Empleados con mentalidad de acero

Vivimos en una situación sin precedentes. La aparición del coronavirus COVID-19 dio un giro de 180 grados a nuestra manera de desenvolvernos en el mundo.

Evolucionar los procesos que usualmente implementamos en nuestro día a día, sumado al cúmulo de información y sensaciones que se generan conforme avanza la lucha contra el coronavirus, trae consigo episodios de incertidumbre, estrés y ansiedad. Por ello, es crucial hacernos de una mentalidad fuerte para hacer frente a lo que se nos ponga enfrente.

Para nosotros es muy importante que comprendas cada elemento posible del contexto en el que nos encontramos, así que conversamos con Jonatan Yáñez, Director de Psicólogía de Mind Help y uno de los psicólogos deportivos mas reconocidos de México para que nos compartiera algunos los puntos clave del tema, que nos ayudarán a disminuir ansiedad.

Como debe ser, comenzó definiendo el término base de toda la charla. “Primero tenemos que aclarar qué es la mentalidad. A veces pensamos que solamente debe estar dirigida hacia lo bueno, hacia lo importante o hacia lo que es sumamente relevante y poder responder a eso. Pero la mentalidad la podemos resumir como la calidad de los pensamientos que tenemos”.

Saturación de información

Esta “nueva normalidad” en la que nos encontramos, sin ser la definitiva, también nos brinda un bombardeo de información en cada momento posible, con actualizaciones en número de contagios, avances científicos, medidas gubernamentales, y también muchísima información falsa. La aglomeración informativa es para Jonatan el primer obstáculo a vencer.

“Cuando estamos sobre informados, lo que hacemos es enseñarle a nuestro cerebro que hay muchísimas cosas que no controlamos, y por supuesto que nos vamos a poner ansiosos y nuestra fortaleza mental va a disminuir”.

En ese mismo sentido, mencionó que la apropiación de la situación y los retos personales excesivos provocan una infravaloración personal.

“Otro problema que tenemos para nuestra fortaleza mental, es pensar que este problema es nuestro, o que yo voy a resolver la pandemia. También que si no salgo de esta cuarentena sin leer 50 libros o sin correr 10 kilómetros diarios y además asistir a tres congresos en línea… Empiezo a ponerme metas que no me van a dejar una gran productividad. Cuando nosotros tenemos tanta información en la cabeza, nuestro cerebro piensa que no conoce lo suficiente, que no soy suficientemente bueno, no reacciono suficientemente rápido, y comenzamos a ver tantas cosas que no somos suficientes”

En consecuencia, el psicólogo nos propone medir cuánta información permitimos ingresar a nuestro cerebro, además de filtrarla según el nivel de control o injerencia tenemos sobre ella.

Comparaciones y anticipación

Así como solemos sobreinformarnos y proyectar metas excesivas, también tendemos a concluir cosas con base en comparaciones con temas ajenos. Para ilustrar este caso, Jonatan nos planteó un par de ejemplos comunes.

El primero es tomar como referencia el tiempo que llevó en la Edad Media, u otros lapsos de la historia de la humanidad, para controlar las epidemias de la época. Otro es el caso del VIH-SIDA, siendo igual un virus, más complejo en su transmisión, que no ha podido erradicarse a pesar de todos los años dedicados a su investigación y tratamiento, ¿qué expectativas podríamos tener con el COVID-19, que puede transmitirse con simple contacto físico?

Jonatan nos invita a considerar las cosas que están a nuestro alcance, y actuar a partir de ellas para mantener la calma. “Debemos tener la capacidad de decidir sobre qué cosa tengo control. Tengo control sobre lavarme las manos, sobre mantener mi desinfectante cerca, sobre tener mi tapabocas cerca de mí con las condiciones correctas, etcétera. Tener esa capacidad sobre lo que controlo, no lo descuido. Ahí nos fortalecemos mentalmente, saber que eso es lo que me toca hacer aquí y ahora.

Uno de los principales indicadores de que tenemos mentalidad fuerte, es cuando nos manejamos con base en instrucciones, como resultado de esas preguntas que vienen a mi cabeza. ‘¿Y qué tal si pasa esto?’ Pues estoy prevenido con esto y esto. Que cada que el cerebro me envíe una pregunta, yo sea capaz de darle una respuesta”.

Por supuesto, no está de más insistir en que es necesario acatar las recomendaciones y medidas de prevención que nos extienden las autoridades federales y de salud a nivel mundial.

A futuro

Los efectos de la pandemia no se detendrán el día que se controle el contagio de coronavirus. Pasará tiempo hasta que podamos reponernos completamente, e incluso, algunas cosas jamás volverán a ser iguales.

Por lo tanto, tenemos que ser prudentes en las decisiones que tomaremos pensando en el futuro, en los recursos con los que podremos contar, y hacia dónde queremos llegar con ello, como nos muestra el psicólogo.

“Tendríamos que hacer planes, o trazar estrategias nuevas, precisamente porque, por ejemplo, desde el punto de vista escolar, se está pensando que el siguiente ciclo se haga en línea y que mejore la calidad de la educación.  A nivel universitario, cómo lograr que los alumnos tengan acceso a los recursos para la educación virtual.

Cada una de las situaciones y de las personas e instituciones tienen que anticiparse a lo que va a suceder, pero volvemos a lo mismo: dentro de lo que tú controlas. A nivel personal, si hoy estás en riesgo de perder tu trabajo o de que te reduzcan el sueldo, pues desde ahí ¿qué haces para producir la cantidad de dinero que necesitas? Siempre a partir de lo que controlamos, no esperar al ‘y qué tal si…’”.

CONCLUSIONES

Repasando las charlas, Jonatan Yáñez nos comparte estos cuatro puntos que nos harán fuertes mentalmente, y con los que podremos salir bien librados de este contexto.

  • La fortaleza mental viene cuando conocemos bien nuestros recursos, cuando sabemos cómo aplicarlos, y cuando estamos decididos a generar nuevos recursos desde nosotros mismos.
  • La fortaleza mental tiene dos raíces básicas. La autoconfianza: pensar que lo que hacemos, lo hacemos correctamente; y que podemos confiar en los planes que hacemos.
  • Si estamos pensando solamente en los problemas que pudieran venir, estamos desplazando nuestra confianza y pensando que nuestros planes van a ser vulnerables. Y si algo es vulnerable, no le pones todo el empeño y tus recursos. Un plan que no está respaldado por toda tu energía, tiene pocas posibilidades de ser exitoso.
  • Algo que debemos trabajar es conocer nuestros recursos, nuestras capacidades, hacer planes en los que confiemos, y tener la disciplina de seguir un plan. Con eso, nuestra cabeza se hace fuerte; cada vez que venga un revés, tendremos a donde regresar, tendremos donde replantearnos el problema y cómo establecer nuevos procesos.

 

Jonatan Gadiel Yáñez López es licenciado en psicología por la Universidad Autónoma del Estado de México. Tiene la Maestría en Psicología del Deporte de Alto Rendimiento por la Sociedad Iberoamericana de Psicología del Deporte. Ha trabajado en equipos profesionales de fútbol desde 2012.

A lo largo de su trayectoria, se ha especializado en temas de fortaleza mental y hábitos de alto rendimiento. Actualmente, ejerce como jefe del área de psicología de un equipo de fútbol de Primera División, además de dirigir la misma área en Mind Help.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *